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Silence on vaccine / Shots in the dark 31 Enero 2009

Archivado en: Vacunas — ecomaternal @ 2:57 pm

Silence, on vaccine (Silencio, se vacuna) / Shots in the dark

Traducciones de Ecomaternal

Blog de la realizadora

Web del documental

 

 

 

Lina B. Moreco es una realizadora quebequesa comprometida que suele tratar temas delicados relacionados con problemas de ética social y de los que se habla poco. Quiere sacar a la luz el trato que reciben las personas más vulnerables por parte de los que detentan el poder.

 

En el marco de la investigación realizada para su anterior película “Médecine sous influence” (2004) que recibió el premio Géminis al mejor documental, conoce a padres cuyos hijos desarrollaron enfermedades neuroinmunitarias tras una vacunación. “Al profundizar la investigación descubro que, a pesar de la frecuencia de semejantes accidentes postvacunales, sigue reinando una la ley del silencio en la profesión medica. Conmovida por la poca ayuda accesible a las victimas realizo “Silence, on vaccine.”

 

Con esta película la realizadora denuncia el inmovilismo de las autoridades sanitarias. Rodado en Quebec, Francia y Estados Unidos el documental subraya la amplitud del problema. Además de victimas, familias y médicos, investigadores de alto nivel dan su opinión sobre el tema y contribuyen a desmitificar los procesos complejos que rigen los efectos secundarios de la vacunacion.

 

Son historias de vidas escondidas

 

“En realidad, para los expertos en salud pública, «no existe prueba científica que establezca fuera de cualquier duda una relación causa-efecto entre la vacunación y las enfermedades que sufren esas personas». Por consiguiente, para determinar la relación causal, los enfermos necesitan un abogado, exponer su historia ante la justicia, enfrentarse a los expertos de la industria farmacéutica y demostrar a los organismos de salud pública que la vacuna ha deteriorado su salud. Es siempre la lucha entre David y Goliat sobre la que poco hablan los medios de comunicación.

 

La película

 

“Según las recomendaciones, un niño norteamericano recibe unas 48 dosis de 14 vacunas diferentes antes de los 6 años, el doble de lo prescrito hace 25 años. A pesar de ese incremento exponencial se realizan pocos estudios independientes de la industria farmacéutica sobre sus efectos secundarios a largo plazo. Una situación preocupante cuando conocemos el número elevado de sustancias tóxicas que entran en su composición.

 

“Preocupados, varios pediatras y científicos dan la voz de alarma. Investigaciones que se están realizando parecen indicar que la vacunación sería directamente responsable de desórdenes inmunológicos o neurológicos en algunas personas predispuestas genéticamente o neurológicamente a reaccionar mal a los componentes de las vacunas. Autismo, esclerosis múltiple, síndrome de Guillain-Barré miofascitis de macrófago, encefalitis, parálisis, neuropatías y otras; la lista de las enfermedades catalogadas indica claramente la gravedad de la situación.

 

“Pese a esas constataciones, la industria farmacéutica y las autoridades gubernamentales se niegan a ver en ello un problema serio y rechazan de entrada cualquier relación causa-efecto basándose en estudios someros de los cuales algunos se remontan a finales de los años veinte. Cuando sabemos que el uso de conservantes como el timerosal (mercurio) contribuye a reducir los costes de producción, la reacción de la industria farmacéutica nos deja más que  perplejos.”

 

Cuidado, tema tabú

 

“Con “Silence, on vaccine”, tuve la sensación de encontrarme en la Edad Media cuestionando la existencia de Dios. Cuántas veces me dijeron «no deberías hablar de vacunas, salvaron vidas» o «no se debe cuestionar la eficacia de las vacunas, es peligroso…»

 

¿Cuáles son las consecuencias de ese silencio?

 

“Sea cual sea la sociedad en la que vivimos, no tener derecho a hablar de un tema impide a cualquier persona expresarse libremente. No hay espacio para el debate. Eso explica que haya pocos médicos de Quebec, pediatras o demás de medicina tradicional en mi película. Aquellos con los que hablé, aquéllos que aceptan  no vacunar según el calendario propuesto, que hablan con los padres sin utilizar su superioridad profesional, no podían hablar abiertamente de su punto de vista delante de la cámara. Son presos del tabú.

 

El silencio condena al silencio y a la ignorancia

 

“Entonces cuando me dicen que pocas personas tienen enfermedades como consecuencia de las vacunaciones pregunto lo siguiente:¿ cómo se puede conocer la no existencia de algo si no tenemos derecho a hablar de ello libremente?

 

“Las respuestas son: ‘varios estudios científicos demuestran que no hay relación causal entre la vacunación y la aparición de enfermedades’. Bueno, también habría que añadir que: todos los estudios están realizados sobre personas vacunadas. No existe ningún grupo de control, como se ve en un laboratorio, que estos estudios están financiados por la industria farmacéutica, que cuando un médico como el Doctor Chérin se atreve a escribir sobre el tema en el ámbito de mi película, ve su credibilidad de especialista puesta en duda.

 

“Decir que no hay relación es lo mismo que decir: en el contexto de un estudio que opone un grupo de personas que fuman dos paquetes de cigarrillos al día y otro que fuma un solo paquete al día, encontramos el mismo tipo de enfermedades de pulmón, por consiguiente, no hay relación entre el cigarrillo y el cáncer de pulmón. Una hipótesis como esta era creíble en los años 70.

 

“Es cuestionable, lo sé, pero es evidente que no preguntar o no querer saber, abre la puerta de par en par para otro malestar que evoca el congresista Dan Burton durante el documental: «¿Estaremos dejando demasiado espacio a la industria farmacéutica en el proceso de decisiones que afectan nuestra vida?»

 

“Me gustaría añadir lo siguiente: ¿no estaremos dejando la suerte de nuestra inmunidad natural entre las manos de una industria que ve en la producción y el invento de vacunas un simple medio de sacar beneficios? ¿Podrán los niños de hoy sobrevivir o vivir sin someterse a un calendario de vacunaciones cada vez más imponente? ¿Podrán vivir sin vacunas?”

 

 

 

 

 

Informandose sobre vacunas 22 Enero 2009

Archivado en: Vacunas — ecomaternal @ 11:15 pm

Las vacunaciones pueden provocar efectos secundarios a corto, mediano o largo plazo y pueden ser problemas leves pero también enfermedades muy graves. Por desgracia no podemos confiar en nuestro pediatra o médico de cabecera porque reciben información parcial por parte de los laboratorios farmacéuticos. Decidir seguir el calendario de vacunaciones completa o parcialmente o incluso no vacunar implica por nuestra parte dedicar mucho tiempo buscando información porque no es una decisión que se debe tomar a la ligera. Existen webs dedicadas al tema en espanol para ayudarnos:

Liga para la libertad de vacunaciones (España): área legal, noticias, campañas, información, foro, libros, etc.

Libre vacunación (Argentina): mitos de la vacunación, riesgos de cada vacuna, artículos, etc.

Vacunas: la verdad oculta : video subtitulado en castellano

Blog de Miguel Jara: articulos sobre vacunas, corrupcion médica, etc.

Vacunas la hora de la verdad: un resumen detallado

Una epidemia de dudas: articulo

+ enlaces en la lista de la derecha

 

Vacunas peligrosas… 18 Enero 2009

 

Traducción del articulo francés sobre el documental “Silence on vaccine” que salió en la televisión pública francesa el 13 de enero de 2009. Ver el original.

 

Sinopsis: Las vacunas ocupan un lugar importante en la política sanitaria pública. Sus beneficios son innegables. Y sin embargo causan víctimas de las que se habla poco y que sufren enfermedades inmunológicas o neurológicas. El reportaje investiga en Francia, EEUU y Canadá e intenta averiguar si existe una relación entre vacunas y enfermedad. También pretende determinar lo que pueden esperar las víctimas y entender si el beneficio colectivo no oculta el riesgo para el individuo. Plantea el tema de la libertad individual frente a la vacunación creciente, sobre todo para los niños.

 

Articulo:

 

La polémica sobre los riesgos crecientes de desarrollar esclerosis múltiple tras ser vacunado contra la hepatitis B no ha desaparecido. Gracias a testimonios dolorosos y explicaciones científicas, este documental incómodo propone sacar a la luz esas vacunas que se transforman en veneno en casos cada vez más numerosos.

 

Mercurio y aluminio: son sustancias que podemos encontrar en algunas vacunas administradas a los niños de forma recurrente desde una edad muy temprana. Aunque hayan permitido a las sociedades occidentales controlar males como la hepatitis, el tétanos o la poliomielitis, este reportaje afirma que seguramente hayan favorecido el desarrollo de enfermedades neurológicas, dermatológicas o reumatológicas.

 

En Quebec, los padres de Alexis de 2 años y que sufre encefalitis lo afirman. Desde que le inyectaron seis vacunas en un solo día, Alexis “ya no puede tragar, hablar, ni andar.” Estudios epidemiológicos norteamericano, francés y canadiense dan a pensar que el mercurio empleado como conservante en algunas vacunas habituales como la antitetánica o las antigripales provocaría trastornos de comportamiento y de desarrollo. Otras vacunas con aluminio, como las antihepáticas, podrían provocar enfermedades neuromusculares. Aurélie, una mujer joven llena de vida a pesar de su enfermedad explica que se manifestaron los primeros síntomas de esclerosis múltiple tras recibir la vacuna de la hepatitis B.

 

 

Lobbies farmacéuticos

 

Aunque el número de victimas esté aumentando, sobre todo entre los niños, a las asociaciones les cuesta obtener reconocimiento e indemnización ya que la relación causal entre patología y vacuna es difícil de demostrar. En Estados Unidos, Dan Burton, miembro del Congreso, ha abierto una investigación parlamentaria sobre la naturaleza de los productos contenidos en las vacunas y sus efectos en la población. Lamenta la negligencia de las autoridades norteamericanas que han avalado la puesta en el mercado de vacunas cuya toxicidad nunca ha sido realmente evaluada. Explica además que la industria farmacéutica representa “el grupo de presión más poderoso de Washington”, lo que hace que toda evaluación legislativa sea imposible.

 

A la hostilidad de los actores económicos y al inmovilismo de los políticos se suma la reticencia del mundo médico para cuestionar los beneficios de las vacunas. Reacciones alarmistas podrían hacer peligrar el objetivo de salud pública que es la vacunación. Barbara Loe Fisher, presidenta del Centro nacional de información sobre la vacunación en EEUU cuestiona la utilidad de esas políticas de salud pública: “¿A cuántas personas podemos sacrificar por el bien de la mayoría?”

 

Las victimas y asociaciones que las defienden reivindican el derecho de ser informados acerca de los productos que se encuentran en las vacunas y de los riesgos a los que nos exponemos al recibir una inyección. Formulan reservas respecto de la obligatoriedad legal de la vacunación* y piden indemnizaciones en casos de discapacidad causada por efectos no deseados. Romper la ley del silencio vigente sobre la posible toxicidad de algunas vacunas permitiría mejorar su inocuidad, de lo cual se beneficiaría la salud pública, y limitaría las tragedias de individuos que desarrollan una enfermedad por querer prevenir otra.

 

Fuertes sospechas sobre algunos componentes

 

El timerosal es un conservante a base de mercurio que se encuentra en cantidades ínfimas en las vacunas antitetánicas, antigripales, antidiftérica entre otras. Según varios estudios podría provocar trastornos neurológicos entre los cuales el autismo. El aluminio es un adyuvante presente en las vacunas antihepáticas que permite estimular la reacción del organismo contra la partícula viral inyectada durante la vacunación. Favorece por tanto la inmunización del organismo vacunado. Por lo demás se le sospecha de favorecer el desarrollo de enfermedades neuromusculares.

 

 

 

*En España NINGUNA VACUNA ES OBLIGATORIA pero se vacuna sistematicamente a los niños sin pedir nuestro consentimiento y sin informarnos de nuestros derechos ni de los posibles efectos secundarios… Sin embargo nadie nos puede obligar a ello si no queremos. Para mas informacion: www.vacunacionlibre.org