Ecomaternal

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Fisiología 5 octubre 2010

Fisiología de la eliminación y del control de esfínteres, por Ingrid Bauer

(Selección y traducción Ecomaternal)

 

 

La necesidad de orinar

 

Solemos pensar que las ganas urgentes de orinar vienen del hecho de que la vejiga está llena. Sin embargo la vejiga no es un simple recipiente que se llena y se desborda provocando la micción. En el adulto o el niño sano, la dilatación progresiva de la vejiga estimula unos “receptores de estiramiento” muy sensibles. Es lo que provoca las ganas de orinar. Sentimos las primeras ganas de orinar cuando nuestra vejiga llega a la mitad de su límite máximo de confort. La dilatación llega a ser realmente desagradable cuando se triplica este volumen. Dicho de otra forma, sentimos ganas de orinar mucho antes de que la vejiga esté llena o de que llegue a ser incómodo. Dejamos generalmente que la orina salga voluntariamente cuando nuestra vejiga está a menos de la mitad.

Cuando la orina se acumula, las paredes de la vejiga empiezan a estirarse y estimulan un reflejo involuntario. Los esfínteres internos de la uretra se relajan y la orina baja hasta el esfínter externo. Éste está compuesto por un músculo estriado controlado conscientemente (voluntariamente). Llegados a ese punto, se toma conscientemente la decisión de orinar, el esfínter externo se relaja y la orina se evacua.

Los bebés tienen esta misma capacidad de relajar los esfínteres externos, consciente y voluntariamente, para liberar la orina acumulada. Aprenden rápidamente a asociar esta relajación con un sonido sugestivo o una postura familiar. Este mecanismo constituye la base de la Higiene Natural Infantil (HNI).

La Higiene Natural Infantil: reconocer, relajar y soltar

 La HNI favorece la consciencia de eliminación del bebé desde su nacimiento. Esta sensibilidad se desarrolla primero con el reconocimiento de las sensaciones internas del cuerpo y de los músculos que se relajan voluntariamente para liberar la orina. Un lazo emocional y físico muy fuerte con las personas que se ocupan de él favorece este aprendizaje mucho antes de que el niño sepa hablar. Recordad siempre que la capacidad de soltar es diferente de la capacidad de contraer y contener o retener. Las dos son necesarias para una continencia absoluta. Sin embargo, el aprendizaje de la eliminación desde muy pequeño difiere por completo del aprendizaje del control de esfínteres convencional.

La HNI empieza con la consciencia por parte del bebé de las sensaciones sutiles que indican que la vejiga se llena. El bebé puede entonces señalarlo a sus padres o bien los padres pueden anticipar esta necesidad utilizando el timing o la intuición. La persona sujeta al bebé encima de un recipiente y emite un sonido familiar. Entonces el niño se relaja voluntariamente y suelta la orina antes de que la vejiga esté llena y de que llegue a ser incómodo. Más tarde, cuando los músculos se hayan fortalecido y el control consciente haya aumentado, el bebé será capaz, si hiciera falta, de contener y retener cantidades de orina mayores durante más tiempo. Se hace poco a poco, como una consecuencia natural e inevitable, sin atención o esfuerzo especiales.

Cuando los músculos de los esfínteres se hayan desarrollado por completo, el niño sin pañal conseguirá ser continente.

 

 

El aprendizaje convencional: aprender de nuevo, contraer y retener

 En el aprendizaje convencional del control de esfínteres, el niño vuelve a aprender, a través del razonamiento y del esfuerzo consciente, a prestar atención a la sensación urgente de eliminación inminente. El niño trata de retener el contenido de una vejiga bastante llena para ir al baño. Las ganas de orinar son ya muy fuertes y debe contraer el perineo o “apretar las nalgas” para guardarlo todo dentro. Es, según el Dr. Muellner, el punto de partida del aprendizaje convencional. Más tarde, el niño puede controlar mejor contrayendo el diafragma y los músculos abdominales. Hasta mucho más tarde no será capaz de orinar voluntariamente cuando la vejiga no esté “llena”.

Esto explica por qué los niños que aprendieron el control de esfínteres convencional pueden utilizar el orinal de manera independiente pero no pueden orinar a petición hasta que no sean más grandes. Dicen por ejemplo no tener ganas de ir al baño justo antes de subirse al coche y luego tienen ganas de hacerlo diez minutos más tarde. Es incomprensible y frustrante para los padres, pero estos niños hacen lo que pueden. Simplemente, no han aprendido aún a relajar los músculos voluntariamente a no ser que se trate de una necesidad urgente.

Con la HNI, en cambio, los bebés pueden relajar los músculos voluntariamente casi desde que nacen y no pierden nunca esa capacidad. Cuando sus músculos son bastante fuertes para aguantar la evacuación durante más tiempo, entonces el final del aprendizaje del control de esfínteres está cerca. En ese mismo momento, muchos niños que lleven pañales de forma convencional no habrán empezado siquiera.

Una hormona natural para la continencia de noche

 Muchas madres primerizas se sorprenden al ver que su bebé está seco durante mucho tiempo y algunas veces hasta la noche entera, desde muy pequeños y a pesar de tomas frecuentes. Hasta bebés que orinan varias veces durante la noche producen raramente la misma cantidad de orina durante la noche que durante el día.

Se debe a los efectos de una hormona producida por la glándula pituitaria llamada hormona antidiurética (HAD), también conocida como vasopresina. La HAD es el primer regulador del agua en el cuerpo. En general el nivel de HAD aumenta durante la noche y reduce la producción de orina mientras dormimos.

 

 

La fisiología de la defecación

 

Al igual que el hecho de orinar, la defecación es un encadenamiento de sucesos en los que participan unos músculos que controlamos voluntaria o involuntariamente. Cuando los alimentos son digeridos, salen del estómago, luego pasan por el intestino delgado y el grueso. La parte bajante del intestino grueso, el colon, se vacía en el colon sigmoideo y en el recto. Cuando éste se llena, unos receptores de estiramientos (los mismos que para la vejiga) emiten una señal que hace consciente la necesidad de defecar. La distensión del recto provoca la “respuesta inhibitoria recto-anal”. Un reflejo involuntario relaja el esfínter anal interno, mientras el esfínter externo se contrae.

A lo largo de todo el día, un reflejo que sale del conducto anal rico en receptores sensoriales, permite a uno determinar si lo que se encuentra en el recto son gases, diarrea o heces normales. Los padres pueden notar por ejemplo que el bebé indica caca con o sin gases pero nada si son sólo gases.

La defecación puede retrasarse voluntariamente mediante la contracción del esfínter externo y de los músculos del perineo. Al contrario de lo que se piensa, esta capacidad parece estar ya presente hasta cierto punto durante los primeros meses de vida de un bebé sin pañales y aumenta gradualmente.

 

 

El reflejo gastro-cólico

 

Este reflejo es un conjunto de pequeñas contracciones musculares suaves, coordinadas, rítmicas, parecidas a unas olas de todo el aparato digestivo. Sirven para vaciar el colon y hacer sitio para la comida que viene. Este reflejo se activa cuando la leche materna, o cualquier otro alimento, es ingerido. Muchos bebés tendrán deposiciones poco después o incluso durante la toma. El reflejo llega a ser realmente fuerte entre 10 y 30 minutos después del comienzo de la toma. Esta sincronización también es un ritmo común para el pipí en la HNI.

 

 

Háganlo ahora o piérdanlo para siempre

 

Casi toda la literatura occidental sobre el control de esfínteres difunde la idea de que la capacidad de retener la eliminación no se desarrolla hasta los 18 meses – 3 años. Está en total contradicción con la experiencia de millones de bebés en el mundo. Sin embargo puede ser cierto que los músculos no estén lo suficientemente desarrollados en niños que dependen de los pañales. ¡Nunca los utilizan! La consciencia se pierde y los niños se ensucian.

Es importante recordar que la HNI se concentra generalmente en relajar los esfínteres y no en contraer y retener. Esta gran diferencia comparada con el aprendizaje convencional llega a ser importante si se consideran las posibles implicaciones futuras que ha provocado el hecho de centrarse en retener las deyecciones en vez de soltarlas.

Al usar los músculos voluntarios para relajar y desarrollar un buen tono de los esfínteres, vuestro bebé aprenderá a retener las deyecciones cuando quiere, natural y voluntariamente. La HNI confía y respeta la capacidad del niño para hacerlo. Obligar a un niño a retener la orina o las heces utilizando por ejemplo la vergüenza, el castigo, o incluso las recompensas y las felicitaciones, es irrespetuoso y potencialmente peligroso y no tiene cabida alguna en la práctica que propugno.

 

3 Responses to “Fisiología”

  1. Vilmati Says:

    Es la mejor nota con explicación que hasta ahora leí sobre lo que antes yo llamaba comunicación de la eliminación. Ahora me queda claro el porque de muchas cosas que en la practica me resultaban familiares pero no lograba entender, como el porqué mi hija de ahora 5 años, durante mucho tiempo, salía de casa diciendo no tener ganas de hacer pis y a los 5 minutos, éstas aparecían. El porque ella misma a la noche al ser sentada en el inodoro no podía hacer y luego en la cama sí. Y la gran diferencia que observamos con su hermano que aún no cumple dos años, y con el que desde los 3 meses practicamos la HNI. Casi no moja el pañal por la noche, le resulta muy facil hacer caca en el baño. Avisa a su manera casi siempre antes de hacer pis y tiene un registro barbaro de esas sensaciones previas al llenado de la vejiga.
    Comparto el post en facebook y en el blog citando fuente. Muchas gracias!!!

  2. Genial este artículo.Muchas gracias.

  3. Clara Says:

    Hola, muchísimas gracias por compartir tu experiencia y dedicar tiempo a los demás… Y como te entiendo!! Yo soy francesa y vivo en Andalucia, tengo una niña de 6 meses, y también utilizaba pañales lavables antes de descubrir la HNI que me ha dejado alucinada! He empezado al momento de descubrir que existía (gracias al pediatra homeópata francés de mi hermana), y en dos semanas, he conseguido que todas las cacas me las hace en el wc conmigo y muchas pipís, y sobre todo mucha felicidad compartida y una nueva manera de relacionarme con ella, y una gran sensación de libertad! Y como tu, tengo esta gana de compartir este “secreto” con las otras mamas, y por esto buscaba informaciones en español, porque en francés hay muchas mas…
    Así que me apunto en el facebook y quiero ayudar a hacer que mas gente se entere de esto y que cambien las cosas con los pañales-basura!
    Un abraso muy fuerte!


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